Una victoria histórica para todas las personas trabajadoras y para los sindicatos de la educación de todo el mundo

Una victoria histórica para todas las personas trabajadoras y para los sindicatos de la educación de todo el mundo

El día de hoy celebramos una victoria histórica para todas las personas trabajadoras en todas partes, así como para los sindicatos de la educación de todo el mundo. La confirmación de que el derecho de huelga está protegido por el Convenio núm. 87 de la OIT afirma lo que los sindicatos de la educación y la Internacional de la Educación han defendido durante mucho tiempo: la libertad sindical no tiene sentido sin el poder de actuar colectivamente, sin el derecho de huelga.

La Internacional de la Educación ha estado a la vanguardia de los esfuerzos para defender y promover el derecho de huelga. Desde las aulas hasta las capitales nacionales y la propia OIT, los sindicatos de la educación han demostrado sistemáticamente que la capacidad de emprender acciones colectivas es esencial para proteger una educación pública de calidad, unas buenas condiciones de trabajo y la dignidad de la profesión.

Esta sentencia valida no solo los argumentos jurídicos, sino también las luchas cotidianas del profesorado que se organiza, moviliza y, cuando es necesario, hace huelga para defender a su estudiantado, sus profesiones y sus comunidades.

En un momento en que el profesorado enfrenta:

  • infrafinanciación crónica
  • aumento de la privatización
  • condiciones de trabajo estresantes
  • y los crecientes ataques a los derechos sindicales

esta decisión fortalece nuestra capacidad colectiva y nuestra determinación para resistir y construir sistemas de educación pública equitativos, inclusivos y bien financiados.

La Internacional de la Educación y sus afiliadas reciben con satisfacción esta decisión como una reafirmación del sistema de control y el multilateralismo de la OIT, y como una poderosa señal de que las voces de las personas trabajadoras no pueden ser silenciadas.

Ahora, la responsabilidad recae en los gobiernos.

Instamos a todos los Estados miembros de la OIT a:

  • Respetar y aplicar plenamente esta sentencia
  • Eliminar las restricciones injustificadas al derecho de huelga
  • Entablar un diálogo social genuino y de buena fe con los sindicatos de la educación

Para la Internacional de la Educación y sus miembros, el derecho de huelga no es solo un principio, es una herramienta para defender la educación pública y la justicia social en todo el mundo.